
Después de casi un mes desde la última visita a Llanavilla,
por fin llegó el día de volver. Esta vez se marcó como objetivo realizar una de
las mejores sesiones, que para eso se requería superar las dificultades de la visita
anterior.
Consideramos que la organización de la planificación fue el elemento
primordial de la sesión.
Fue así como una semana antes se
inició una planificación distinta y nueva en beneficio a la participación de
todo el salón, por lo tanto fue necesario formar los grupos que estarían a
cargo de cada sección y de las actividades que iban a realizar durante la
sesión. Una vez organizados por grupos, se procedió a unir y formar una
estructura de cada dinámica respecto al tiempo que nos iba a tomar junto con
los constantes aportes que cada uno proponía para mejorar las actividades, esto
nos motivó a una participación colectiva y activa de todo el salón.
Aquel sábado, ya habíamos
coordinado en asistir temprano al colegio. Algo un tanto incómodo porque eso
implicaba ir con flojera, frío y con sueño. Siendo las 9 de la mañana decidí
salir media hora antes de mi casa pues en anteriores ocasiones siempre se
respetaba la puntualidad de la salida del bus.
La impuntualidad afectó y descuadró nuestra rutina ya organizada.
Al llegar al colegio me di con la
sorpresa que solo habían llegado tres personas a quince minutos de la hora
programada, esto me desmotivó en un principio, pues comencé a ver la sesión de
hoy con flojera y desinterés, más aún cuando media hora después seguíamos
esperando para que el bus por fin partiera. Sin embargo la llegada de
Llanavilla significó un cambio de actitud.
¿Cómo influye la vivencia y la presencia de estar Llanavilla en
nuestra actitud para hacer CAS?
Al entrar al colegio notamos que
no había niños, al principio pensábamos que era por lo temprano que habíamos
llegado a Llanavilla, pero a medida que pasaban los minutos cada uno de
nosotros perdía las esperanzas. Así que tras ver a Elías pintar zonas de
seguridad con la pintura amarilla decidimos ayudarlo mientras seguíamos
esperando a que llegaran los niños. Poco a poco cada uno de nosotros se sumaba
a la tarea de ayudar a Elías para la señalización de zona segura de evacuación
ante un sismo.
¿Hasta qué punto la inasistencia de los niños significó un desafío
de colaboración y acción para la solución de inconvenientes?
Una vez enfocados en la labor de
pintar las señales, algunos de nosotros optaron por realizar una limpieza
interna y externa a los salones de primaria, Decidí irme al grupo de los que
estaban limpiando pues pensé que sería más útil ahí, Más tarde nos llegó la
noticia de que los niños no iban a asistir ese día a clases, esto nos
sorprendió y preocupó pues la previa planificación a esta sesión había estado
orientado a cumplir los objetivos para realizar una gran bitácora.
¿De qué manera las señalizaciones de sismo van a implementar una
participación de los niños frente a los simulacros de sismo para su protección?
Definitivamente la asistencia de
los niños era algo obviamente imprescindible a la hora de realizar la sesión,
por lo que se nos hizo imposible realizar lo planificado durante toda la
semana, sin embargo la reacción del salón en general fue positiva, pues nuestra
ayuda a Elías fue inmediata además de organizarnos rápidamente para la limpieza
de las aulas. Finalmente pasadas las horas de la mañana, llegó el momento de
irnos. Si bien se trató de una visita no muy productiva, podemos decir que
llegó a ser en algunos momentos oportunidades de unión en comunidad y
participación, debido a la necesidad de asociarnos en función a la solución de
algún obstáculo.
Sin duda la visita hecha no fue
del todo productiva, sin embargo…
fue de suma importancia al momento de valorar la trascendencia de
la planificación.
Esta vez nos encontrábamos solo
Anthony, Liani y yo al momento de realizar otra nueva sesión una semana después,
pero ahora si con los 33 niños que nos correspondían cuidar. Asimismo no estuvo
presente ese factor tan considerable que habíamos acabado de revalorizar, la
planificación, pero por suerte nos bastó poco tiempo para una correcta
organización de las dinámicas.
Ya con los niños se tuvieron
algunos problemas al momento de controlarlos de que no se dispersen o generen
desorden, fue ahí donde tuve que recurrir a una habilidad del cual no era muy
bueno, que era el de liderar a un grupo de niños.
Finalmente la actividad y la dinámica
con los niños pasó muy rápido, signo de lo entretenido que estuvo, pues al
principio no contaba con la motivación
necesaria para hacer las actividades con los niños, pues el mismo hecho
de la inasistencia de varios que confirmaron su colaboración, se convirtió en
una disposición que forzó el doble compromiso de los tres involucrándome más en
distintos roles a la vez.
- Objetivos de Ciudad de Dios
cumplidos:
Trabajar en colaboración con
otras personas: La colaboración estuvo presente en la planificación y durante la
visita a Llanavilla por la iniciativa conjunta que se tuvo al momento de
colaborar en distintas actividades improvisadas.
Mostrar perseverancia y
compromiso personal en sus actividades: Se presenció durante la etapa de
la visita a Lanavilla que tuvo como resultado el compromiso de aportar alguna
ayuda al colegio.
Emprender nuevos desafíos: Ante una dificultad supimos progresar en comunidad en función al objetivo y compromiso propuesto, asimismo el problema inicial nos sirvió como motivación para la elaboración de una iniciativa que promueva otra meta.
Proponer y planificar
actividades: Al momento de planificar las
actividades y el cronograma de la sesión, también presente en la decisión de
limpiar los salones.

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