domingo, 14 de junio de 2015

¡De nuevo en Llanavilla!

Después de casi un mes desde la última visita a Llanavilla, por fin llegó el día de volver. Esta vez se marcó como objetivo realizar una de las mejores sesiones, que para eso se requería superar las dificultades de la visita anterior.

Consideramos que la organización de la planificación fue el elemento primordial de la sesión.

Fue así como una semana antes se inició una planificación distinta y nueva en beneficio a la participación de todo el salón, por lo tanto fue necesario formar los grupos que estarían a cargo de cada sección y de las actividades que iban a realizar durante la sesión. Una vez organizados por grupos, se procedió a unir y formar una estructura de cada dinámica respecto al tiempo que nos iba a tomar junto con los constantes aportes que cada uno proponía para mejorar las actividades, esto nos motivó a una participación colectiva y activa de todo el salón.
El desempeño en colectivo nos benefició en el pleno compromiso y responsabilidad de todo el salón.

Aquel sábado, ya habíamos coordinado en asistir temprano al colegio. Algo un tanto incómodo porque eso implicaba ir con flojera, frío y con sueño. Siendo las 9 de la mañana decidí salir media hora antes de mi casa pues en anteriores ocasiones siempre se respetaba la puntualidad de la salida del bus.

La impuntualidad afectó y descuadró nuestra rutina ya organizada.

Al llegar al colegio me di con la sorpresa que solo habían llegado tres personas a quince minutos de la hora programada, esto me desmotivó en un principio, pues comencé a ver la sesión de hoy con flojera y desinterés, más aún cuando media hora después seguíamos esperando para que el bus por fin partiera. Sin embargo la llegada de Llanavilla significó un cambio de actitud.  

¿Cómo influye la vivencia y la presencia de estar Llanavilla en nuestra actitud para hacer CAS?

Al entrar al colegio notamos que no había niños, al principio pensábamos que era por lo temprano que habíamos llegado a Llanavilla, pero a medida que pasaban los minutos cada uno de nosotros perdía las esperanzas. Así que tras ver a Elías pintar zonas de seguridad con la pintura amarilla decidimos ayudarlo mientras seguíamos esperando a que llegaran los niños. Poco a poco cada uno de nosotros se sumaba a la tarea de ayudar a Elías para la señalización de zona segura de evacuación ante un sismo.

¿Hasta qué punto la inasistencia de los niños significó un desafío de colaboración y acción para la solución de inconvenientes?


Una vez enfocados en la labor de pintar las señales, algunos de nosotros optaron por realizar una limpieza interna y externa a los salones de primaria, Decidí irme al grupo de los que estaban limpiando pues pensé que sería más útil ahí, Más tarde nos llegó la noticia de que los niños no iban a asistir ese día a clases, esto nos sorprendió y preocupó pues la previa planificación a esta sesión había estado orientado a cumplir los objetivos para realizar una gran bitácora.

¿De qué manera las señalizaciones de sismo van a implementar una participación de los niños frente a los simulacros de sismo para su protección?

Definitivamente la asistencia de los niños era algo obviamente imprescindible a la hora de realizar la sesión, por lo que se nos hizo imposible realizar lo planificado durante toda la semana, sin embargo la reacción del salón en general fue positiva, pues nuestra ayuda a Elías fue inmediata además de organizarnos rápidamente para la limpieza de las aulas. Finalmente pasadas las horas de la mañana, llegó el momento de irnos. Si bien se trató de una visita no muy productiva, podemos decir que llegó a ser en algunos momentos oportunidades de unión en comunidad y participación, debido a la necesidad de asociarnos en función a la solución de algún obstáculo.


Sin duda la visita hecha no fue del todo productiva, sin embargo…
fue de suma importancia al momento de valorar la trascendencia de la planificación.

Esta vez nos encontrábamos solo Anthony, Liani y yo al momento de realizar otra nueva sesión una semana después, pero ahora si con los 33 niños que nos correspondían cuidar. Asimismo no estuvo presente ese factor tan considerable que habíamos acabado de revalorizar, la planificación, pero por suerte nos bastó poco tiempo para una correcta organización de las dinámicas.

Ya con los niños se tuvieron algunos problemas al momento de controlarlos de que no se dispersen o generen desorden, fue ahí donde tuve que recurrir a una habilidad del cual no era muy bueno, que era el de liderar a un grupo de niños.

Finalmente la actividad y la dinámica con los niños pasó muy rápido, signo de lo entretenido que estuvo, pues al principio no contaba con la motivación  necesaria para hacer las actividades con los niños, pues el mismo hecho de la inasistencia de varios que confirmaron su colaboración, se convirtió en una disposición que forzó el doble compromiso de los tres involucrándome más en distintos roles a la vez.

- Objetivos de Ciudad de Dios cumplidos:

Trabajar en colaboración con otras personas: La colaboración estuvo presente en la planificación y durante la visita a Llanavilla por la iniciativa conjunta que se tuvo al momento de colaborar en distintas actividades improvisadas.

Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades: Se presenció durante la etapa de la visita a Lanavilla que tuvo como resultado el compromiso de aportar alguna ayuda al colegio.

Emprender nuevos desafíos: Ante una dificultad supimos progresar en comunidad en función al objetivo y compromiso propuesto, asimismo el problema inicial nos sirvió como motivación para la elaboración de una iniciativa que promueva otra meta.

Proponer y planificar actividades: Al momento de planificar las actividades y el cronograma de la sesión, también presente en la decisión de limpiar los salones.


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